Empezaré  mi primer artículo citando un pequeño texto que subí a  mi perfil de  Facebook en el 2015:

“Quiero comentar humildemente y sin querer dar una lección a nadie, que he rescatado en las últimas semanas a través de un proceso muy profundo, que mi sentido de bienestar depende fundamentalmente en saber escoger de una forma consciente solamente aquellas opciones/caminos que realmente siento que quiero hacer , de entre todas las opciones/caminos posibles que sé que estoy en capacidad de hacer.”

Esta cita refleja muy bien un cambio interno clave en mi vida,  el cual básicamente se resume en estar centrado en mis necesidades de forma consciente. Esta afirmación casi pareciera de perogrullo, sin embargo no lo ha sido en mi vida, no por lo menos en estos últimos años.

Justificaciones para estar alejado de nuestro centro de elección consciente, que cada uno haga su lista, a modo de resumen diré que una forma de describirlo es como vivir con el “piloto automático” o en modo “reactivo”. En otro artículo comentaré sobre este modo “reactivo”

En mi caso concreto vivir con el “piloto automático” me llevó al desgaste y la enfermedad. O dicho de otra forma la enfermedad es una forma muy efectiva que tiene nuestro cuerpo de  reclamar nuestra “incongruencia” en nuestro estilo de vida.

En este sentido la enfermedad juega un papel,  tanto de llamado de atención como el de una oportunidad para iniciar un camino de recuperación de nuestro Ser esencial, un viaje hacia nuestra sanación integral. Es un proceso  que comienza con un camino hacia nuestro interior, que implica una revisión de nuestras creencias, nuestros recuerdos,  emociones atrapadas no resueltas, etc.,  un proceso paso a paso recuperando nuestro centro.

Durante este proceso de revisión gradual es inevitable que surja la pregunta: ¿ Cuál es el propósito de mi vida?, ¿ Estoy cumpliendo ese propósito?, ¿ En que ando?, estas y otras preguntas acuden a mi mente, y la respuesta es una sola para cada uno de nosotros, ya que somos únicos. Sin embargo es una respuesta elusiva, que se nos escapa a unos y a otros pareciera que  no. O cambia con el tiempo, posiblemente la respuesta dependa de a que edad te la hagas, de las circunstancias que te rodean. Ciertamente hay eventos que radicalmente te enfrentan a ella; una enfermedad, la muerte de alguien cercano,  una guerra, etc. Como sea que ocurra todos estos eventos te colocan frente a una situación que yo bautizaría de “desafío existencial”, exponen tu desnudez y vulnerabilidad frente a los hechos externos, y es a partir de aquí que nos toca re-inventarnos rescatando eso que nos hace únicos y especiales. Escoger este camino y no el de víctima hace toda la diferencia en la respuesta que vas a obtener.

En los párrafos anteriores he hecho un breve resumen de lo temas principales que quiero tratar en mi blog producto de los desafíos existenciales que han ocurrido en mi vida en los últimos 2 años. Espero que algunas de las cosas que he escrito te resuenen y sirvan para invitarte a reflexionar y compartir.